Pasa de la gente que te moleste,
insulte, se ría de ti o te haga daño. Y si, sé esa sensación de tristeza, de
inseguridad, de culpabilidad, de vergüenza y demás. Sé que te preguntas
constantemente ¿por qué a mí? ¿qué les habré hecho yo? Pues la respuesta a ésto
es muy simple, nada, no les has hecho nada. Simplemente por cualquier tontería
infantil te eligieron para arruinarte la infancia y/o adolescencia. No se lo
pensaron dos veces, simplemente buscaban diversión a través del sufrimiento de
los demás y les da igual lo que eso conlleve. Pues no recuerdo ni un solo año
de mi infancia en el que no me hayan insultado, reído de mí, y en el instituto
igual. Uno con el tiempo aprende a pasar de toda esa chusma que por un motivo u
otro nos acaba rodeando. Sé que es difícil y duro, sé que llega a un punto en
el que no sabes si llorar, gritar o directamente coger al que no se para de
reír de ti y partirlo en dos; pero no, hay que respirar y sonreír, eso les jode
muchas más, ellos se creen que somos como juguetes para divertirse, pero ni tú,
ni yo, ni nadie lo somos y con no seguirles su jueguito infantil basta para que
dejemos de ser sus juguetes. A mí me consta que me odian, que me critican a mis
espaldas, que se ríen de mi tanto por detrás como en mis narices, que para
muchos debo ser algo mucho peor que la peste y la escoria; pero para esto sólo me queda pasar al igual que a
ti y al resto, así que se fuerte, sonríe y no pierdas los ánimos, porque no
puedes dejarte vencer por unas personas que para ti no son nada más que unos
niñatos insensibles y egoístas.
Adriana, quiero verte siempre con esa
sonrisa tan alegre y divertida que tienes, con esa misma con la cual te conocí
en primero de la ESO, se fuerte y ve siempre hacia delante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario