domingo, 23 de marzo de 2014

Una carta para una amiga

Pasa de la gente que te moleste, insulte, se ría de ti o te haga daño. Y si, sé esa sensación de tristeza, de inseguridad, de culpabilidad, de vergüenza y demás. Sé que te preguntas constantemente ¿por qué a mí? ¿qué les habré hecho yo? Pues la respuesta a ésto es muy simple, nada, no les has hecho nada. Simplemente por cualquier tontería infantil te eligieron para arruinarte la infancia y/o adolescencia. No se lo pensaron dos veces, simplemente buscaban diversión a través del sufrimiento de los demás y les da igual lo que eso conlleve. Pues no recuerdo ni un solo año de mi infancia en el que no me hayan insultado, reído de mí, y en el instituto igual. Uno con el tiempo aprende a pasar de toda esa chusma que por un motivo u otro nos acaba rodeando. Sé que es difícil y duro, sé que llega a un punto en el que no sabes si llorar, gritar o directamente coger al que no se para de reír de ti y partirlo en dos; pero no, hay que respirar y sonreír, eso les jode muchas más, ellos se creen que somos como juguetes para divertirse, pero ni tú, ni yo, ni nadie lo somos y con no seguirles su jueguito infantil basta para que dejemos de ser sus juguetes. A mí me consta que me odian, que me critican a mis espaldas, que se ríen de mi tanto por detrás como en mis narices, que para muchos debo ser algo mucho peor que la peste y la escoria; pero  para esto sólo me queda pasar al igual que a ti y al resto, así que se fuerte, sonríe y no pierdas los ánimos, porque no puedes dejarte vencer por unas personas que para ti no son nada más que unos niñatos insensibles y egoístas.

Adriana, quiero verte siempre con esa sonrisa tan alegre y divertida que tienes, con esa misma con la cual te conocí en primero de la ESO, se fuerte y ve siempre hacia delante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario