domingo, 21 de septiembre de 2014

Y desperté...

                                                 
La oscuridad cerrada de aquel lugar me dejaba perdida, desorientada del mundo, pero…algo me impulsaba a correr con todas mis fuerzas. Cuando logré salir de allí, la luz me encandilaba en un bosque, húmedo y sumergido en la niebla. Apenas lograba distinguir lo que tenía a más de un metro de mí y el bosque era presa del silencio, aun así, no podía parar de correr, pero oigo pasos y una risa que petrifica todo mi cuerpo al momento, miro de un lado a otro, confusa, perdida… ¿Quién es? Me pregunto a mí misma. Poco a poco empiezo a distinguir una figura que se asemeja a la de un ser humano. Se dirige hacia mí, el miedo me deja inmóvil  enfrente de aquel ser, el cual acaba siendo una mujer vestida con un traje gris, roto, y muy feo, aparentemente hecho de lana. Su pelo canoso y encrespado estaba muy sucio, al igual que su cara pálida como la de un enfermo o incluso la de un muerto.  Sus ojos llenos de odio me atravesaban como una daga por dentro. Tan sólo está a poco más de un metro de mi  y al bajar a penas la mirada…deseaba desaparecer…empuñaba un cuchillo ensangrentado, eleve la vista rápidamente, ella sonrió tenebrosamente…sus dientes estaban negros, podridos…el  miedo me mataba y de repente… mis piernas comenzaron a correr lo más lejos posible de aquella mujer; escuchaba su risa de psicópata, aun así mis piernas no podían parar cuando…me veo acorralada…no hay salida…el fondo de un enorme precipicio  me impedía el paso…no sabía qué hacer…el miedo me ahogaba lentamente cortándome la respiración, escuchaba cada vez más cerca su risa, su tenebrosa risa y poco a poco comencé a ver su sombra…

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